En este blog pretendo darle a nuestra
cantera la importancia
que se merece, pues del buen funcionamiento de ella depende, en gran
medida, el futuro del club. Además me gustaría que sirviese de aliciente
a nuestros jóvenes en su aprendizaje diario y les ayude a sentir, cada
día más, los colores del club que visten y representan.
Intentaré
poneros al día de cuantas novedades se produzcan en el equipo e intentaré informar de la
actualidad que se produzca en su entorno.
Sabemos
(desde dentro) que no es tarea fácil llevar un equipo de niños o jóvenes, aunque algunas personas (desde fuera) piensen lo
contrario. Y si no, que se lo pregunten a la persona que tengo como entrenador de porteros, delegado de equipo y ayudante en los entrenamientos durante la presente temporada (JAP).
En mi caso, y desde mi afición por el fútbol sala, pretendo enseñar a los chavales todo aquello que aprendí en mis años de jugador; además de lo que he ido adquiriendo en estos años de formación como monitor diplomado y entrenador titulado.
Cuando
se trabaja el fútbol sala desde la base, no sólo preparas a los jugadores en el
aspecto deportivo sino que además, y esto es muy importante, tienes que
intentar transmitirles los valores esenciales que ha de poseer cualquier
ser humano. Hay veces que además de entrenador tienes que actuar como
amigo o como padre.
Yo entreno a este grupo de jugadores porque quiero y porque me gusta, por mi hijo pequeño que es un incondicional de este deporte y forma parte del equipo y
porque deseo contribuir a potenciar el fútbol sala base en este pueblo.
Ni
yo, ni mi compañero de entrenamientos, somos profesionales. Eso
lo sabe todo el mundo. Somos, simple y llanamente, aficionados al
fútbol sala, amateurs de este deporte, que por una u otra causa estamos
comprometidos con este club (A.D. Cubillana F.B.), ejerciendo como responsables
deportivos.
El fútbol sala base no es un negocio, es otra cosa totalmente distinta. Es más, a nivel personal te cuesta tiempo y dinero. Eso solamente se puede asegurar y confirmar cuando se está "por dentro". Desde fuera las cosas se ven de otra manera y se valoran inadecuadamente, sin conocimiento de causa. ¡Lástima que sea así!