MALESTAR GENERAL
El próximo viernes 8 de mayo, a
las 5 de la tarde, se disputa el partido correspondiente a la final autonómica
extremeña de fútbol sala femenino en Cáceres. Partido que enfrentará a A.D.
Casar de Cáceres y A.D. Cubillana.
Ni es día, ni es hora, para celebrar un
evento de estas características. Máxime cuando las mismas personas que te
imponen este horario, sin consulta previa de ningún tipo, tienen elaborada una
circular desde noviembre de 2014 (en concreto la nº 6) en la que se establecen
unos determinados horarios para la disputa de, entre otros, los partidos de
categoría femenino sala autónomico debido a que muchas de las jugadoras se
encuentran en horario laboral. Por lo tanto, es de pura lógica que el partido
tendría que celebrarse en horario de sábado tarde o domingo mañana (como así ha
sido en las rondas de cuartos y semifinales).
No entendemos esta determinación
por mucho que quieran encuadrarlo dentro del marco de las IV Olimpiadas
Escolares (hay muchas jugadoras en los dos equipos que hace mucho tiempo que
dejaron de estar escolarizadas) que, por otra parte, comienzan el día 8 y
finalizan el 10. Es más, han puesto este partido antes que el correspondiente a
la final de femenino sala base, que son jugadoras de bastante menos edad. Las
jugadoras que van a disputar la final no viven del fútbol sala (ni tampoco sus
entrenadores) sino que lo hacen de su trabajo, que es lo primero. La que no
trabaja, estudia; y estas son sus dos tareas principales, el fútbol sala es una
afición que no les va a dar de comer.
Tanta mente iluminada organizando
un evento ¿para qué? Si parece que tuvieran el pensamiento recortado. No ven
más allá de ¿su propia conveniencia?
Cuando pretenden (y consiguen)
imponerte algo a lo que no te dan otra opción que no sea la de aceptarlo no
queda otro remedio. Así que, aún manteniendo nuestra postura hasta el final de
que no se ha hecho de la manera más correcta, allí intentaremos estar con el
número suficiente de jugadoras para poder disputar el partido.
A nuestro equipo es la segunda
vez esta temporada que le toca jugar por imposición.
Es una pena que en un deporte tan
maravilloso como el fútbol sala femenino, la competición esté dirigida y
organizada de una manera tan inepta, tan incompetente, tan nula, tan inútil,
tan incapaz, tan torpe, tan inoportuna, tan improcedente y tan inadecuada.
Desde este club hacemos lo único
que podemos hacer, que no es otra cosa que manifestar públicamente nuestro
malestar general.
