A lo largo de estos primeros días
de pretemporada han pasado por los entrenamientos de los distintos equipos del
club un total de 43 jugadores, repartidos por categorías de la siguiente
manera: senior 12, juvenil 4, cadete 20 e infantil 7.
Se han realizado 7 sesiones de
entrenamientos de categoría senior, 1 de categoría juvenil, 4 de categoría
cadete y 4 de categoría infantil.
Aunque desde la directiva del
club se espera que sigan acercándose más jugadores, para empezar no está nada
mal el número arriba indicado si tenemos en cuenta que el primer entrenamiento
fue el día 3 de septiembre. No llevamos ni siquiera un mes, pero se nota y se
palpa que hay ganas de fútbol sala en la localidad.
Al final, ignoramos cuántos
equipos saldrán y de qué categoría
serán.
Los jóvenes chavales van y
vienen, entran y salen. Los niños igual. Cada uno es libre para elegir el
deporte que quiere practicar y las personas con las que quiere hacerlo.
En esta modalidad deportiva con
un mínimo de 8 jugadores ya puedes conformar un equipo con lo que las
previsiones son bastante halagüeñas, otra cosa muy distinta es la realidad
definitiva.
Desde el lunes 23 de septiembre
está colocado en el tablón de anuncios del pabellón el horario para el uso del
mismo y en esta primera semana, en la que ya se han ido incorporado otros
colectivos, las 4 horas que a este club le han sido asignadas para poder
entrenar se han visto reducidas a tres por la falta de comunicación existente,
ya que se alquila la pista cuando todavía queda media hora del tiempo
estipulado para los entrenamientos de los equipos que conforman el club. Mal
empezamos. ¡Y luego dicen! ¡Si parece que lo hacen a propósito coño!
Los niños de menos edad han
acudido en masa y de la misma manera se están distanciando. No sabemos muy bien
porqué. Si es por el tema económico, a día de hoy aún no se le ha pedido a
ningún jugador de las categorías más bajas cantidad alguna, ni se ha anunciado
oficialmente ninguna cantidad exacta que el jugador de cada categoría tenga que
abonar, ni tampoco se le ha dicho a ningún jugador que no siga entrenando por
ese motivo ni ninguno parecido. Se han manejado cifras pero ninguna como
definitiva. Si es por otro tipo de cuestiones pues no lo sabemos. Estamos
abiertos a todo tipo de opiniones. Si hay que escuchar, se escucha, si hay que
dialogar, se dialoga. De todos modos se trata de tener paciencia y saber
esperar. Lo que sea: llegará.
Nosotros tenemos muy claro lo que
queremos: fomentar, promover y potenciar el fútbol sala en Arroyo de San
Serván, desde edades muy tempranas.
Funcionamos autónomamente en
todos los sentidos, tanto en lo deportivo como en lo económico. Aquí no existen
las ayudas económicas ni a nivel institucional, ni a nivel de empresas y/o
particulares, ni existen (aún) abonos para socios. Cada jugador, según la edad,
paga una determinada cantidad de dinero para poder jugar de manera que son
ellos mismos los que se sufragan los gastos que se originan a lo largo de toda
una temporada (inscripción de los distintos equipos, mutualidad de jugadores,
licencias federativas, arbitrajes, viajes, material deportivo, equipaciones,
tramitación de documentos, etc., etc., etc.). Desde el club, se genera un único
recurso de ingresos en forma de sorteo, rifa o algo similar (algo muy común en
cualquier colectivo ya sea deportivo, cultural o de cualquier otra índole), del
que, dicho sea de paso, tampoco se consiguen grandes cantidades de dinero.
La directiva persigue un único
objetivo: hacer historia con el fútbol sala en nuestra localidad. Hacerlo paso
a paso, poquito a poco, sin prisas pero sin pausa.
Esta es nuestra tercera temporada
de existencia y la segunda en la que se van a federar equipos, si se puede.
Todo depende de los jugadores.
Un saludo a todos.
En Arroyo de San Serván, a 25 de
septiembre de 2013