Varias personas llevamos inmersas
nueve meses en un proyecto que, aunque de inicio parecía un imposible, estamos a punto de culminar este
próximo fin de semana.
Cuando empezamos teníamos un
objetivo común: hacer crecer al equipo día a día. Creo que se ha conseguido,
tanto individual como colectivamente. Después se han ido consiguiendo logros
colectivos que nos han ayudado a traspasar muchas de las barreras que nos han
ido surgiendo a lo largo del trayecto.
Como colofón a esta fase regular
de la competición de Primera Fútbol Sala Femenino, dentro del grupo 2, tenemos
la oportunidad de proclamarnos equipo campeón. Algo impensable cuando
comenzamos esta andadura.
Esto es un equipo porque se ha
estado y se está trabajando para que lo sea y así ha quedado demostrado a lo
largo de toda la temporada; por lo menos hasta ahora. Y aunque llevo semanas
diciendo que cada vez son más los contratiempos que nos persiguen vamos a
intentar mantener el equilibrio necesario para apurar nuestras opciones y
conseguir el objetivo. Puede que todo lo que está aconteciendo en este último
tramo de liga (lesiones, enfermedades, estudios, trabajo, ocio, situaciones
personales, situaciones laborales…) se convierta en un auténtico varapalo o se
quede simplemente en algo anecdótico. El tiempo lo dirá. Sí que es verdad que
en este final de temporada no están viniendo las cosas de cara y a favor sino
todo lo contrario: por detrás y en contra.
Hay que recordar y tenerlo muy
presente que mientras que a otros equipos solamente les queda por disputar un
partido de liga al nuestro, al menos, le queda otro más. Quiero decir con esto
que de 28 equipos que empezaron después de que pase este fin de semana solo
quedarán en competición 8, y el nuestro será uno de ellos. Algo por lo que
debemos de estar sumamente orgullosos ya que nadie nos ha regalado
absolutamente nada. Estamos donde estamos por méritos propios.
Todas las jugadoras son
necesarias aunque ninguna es imprescindible. La verdad es que nunca hemos
podido competir con el equipo al completo por circunstancias diversas y siempre
hemos conseguido adaptarnos a la situación que se ha dado y hemos tratado de
sacar adelante el resultado. El esfuerzo es de todas, de las que están y de las
que no pueden estar. El resultado final también es fruto de un trabajo
colectivo.
Como equipo y como club, en esta
jornada 18 afrontamos una oportunidad única y tenemos que saber aprovecharla.
Todos los equipos no pueden, solo uno puede quedar el primero y nosotros
tenemos esa ocasión al alcance porque dependemos de nosotros mismos y no de lo
que hagan los demás.
Y, por último, algo que desde el
primer día he quedado muy claro para que no hubiera lugar a la duda o la
confusión. A nivel interno del equipo todas las personas sabéis mi opinión al
respecto. Por encima de cualquier individualidad está el grupo. Para bien o
para mal.
Ahora que cada cual haga su
propia valoración y saque sus propias conclusiones. (TGS)