Para jugadorxs y entrenadorxs:
Cuando formas parte de un equipo tienes que saber que es como una jungla
doméstica donde se llega a convivir durante 9-10 meses a base de saber
distinguir lo deportivo de lo cotidiano, saber diferenciar lo personal de lo
sentimental y saber separar en cada momento lo individual de lo grupal. No hay
que mezclar. Y siempre contando con que somos humanxs y cometemos errores de
los que tenemos que, primero, aprender y, segundo, corregir para poder
superarlos. Porque lo que es cometerlos siempre los vamos a cometer. Eso que no
nos quepa duda. Cuando no se sabe, no se puede o no se quiere distinguir,
diferenciar y separar lo mejor para todxs es dejar la selva doméstica y
cambiarla por el corral salvaje, o eso al menos es lo que pensarán algunxs. Un equipo, al igual que un libro, es como un
viaje que se empieza con inquietud y se termina con melancolía. La temporada es
muy larga y aunque no es como se empieza sino como se termina, lo más
importante es empezar, llegar y mantenerse. Y eso es función básica y
fundamental de todxs lxs que forman parte del equipo.