En esto del fútbol sala femenino se trata de aunar y construir, no de separar y destruir. Y, la verdad, firmar una crónica de un partido en el que se detalla de forma muy particular lo que en él ocurrió y hacerlo de manera pública no es lo más acertado. Pensamos que puede ser fruto de una acción hecha de manera irreflexiva o, al menos, eso es lo que queremos pensar, por la euforia del momento. Lo que no sabemos es si estaremos equivocados. Por otra parte, hacer declaraciones partidistas en forma de crónica deportiva no ayuda a mantener una buena relación, fluida y amistosa, sino más bien todo lo contrario.