jueves, 7 de mayo de 2015

Malestar general



MALESTAR GENERAL

El próximo viernes 8 de mayo, a las 5 de la tarde, se disputa el partido correspondiente a la final autonómica extremeña de fútbol sala femenino en Cáceres. Partido que enfrentará a A.D. Casar de Cáceres y A.D. Cubillana. 
Ni es día, ni es hora, para celebrar un evento de estas características. Máxime cuando las mismas personas que te imponen este horario, sin consulta previa de ningún tipo, tienen elaborada una circular desde noviembre de 2014 (en concreto la nº 6) en la que se establecen unos determinados horarios para la disputa de, entre otros, los partidos de categoría femenino sala autónomico debido a que muchas de las jugadoras se encuentran en horario laboral. Por lo tanto, es de pura lógica que el partido tendría que celebrarse en horario de sábado tarde o domingo mañana (como así ha sido en las rondas de cuartos y semifinales). 
No entendemos esta determinación por mucho que quieran encuadrarlo dentro del marco de las IV Olimpiadas Escolares (hay muchas jugadoras en los dos equipos que hace mucho tiempo que dejaron de estar escolarizadas) que, por otra parte, comienzan el día 8 y finalizan el 10. Es más, han puesto este partido antes que el correspondiente a la final de femenino sala base, que son jugadoras de bastante menos edad. Las jugadoras que van a disputar la final no viven del fútbol sala (ni tampoco sus entrenadores) sino que lo hacen de su trabajo, que es lo primero. La que no trabaja, estudia; y estas son sus dos tareas principales, el fútbol sala es una afición que no les va a dar de comer.
Tanta mente iluminada organizando un evento ¿para qué? Si parece que tuvieran el pensamiento recortado. No ven más allá de ¿su propia conveniencia?
Cuando pretenden (y consiguen) imponerte algo a lo que no te dan otra opción que no sea la de aceptarlo no queda otro remedio. Así que, aún manteniendo nuestra postura hasta el final de que no se ha hecho de la manera más correcta, allí intentaremos estar con el número suficiente de jugadoras para poder disputar el partido.
A nuestro equipo es la segunda vez esta temporada que le toca jugar por imposición.
Es una pena que en un deporte tan maravilloso como el fútbol sala femenino, la competición esté dirigida y organizada de una manera tan inepta, tan incompetente, tan nula, tan inútil, tan incapaz, tan torpe, tan inoportuna, tan improcedente y tan inadecuada.
Desde este club hacemos lo único que podemos hacer, que no es otra cosa que manifestar públicamente nuestro malestar general.