miércoles, 12 de noviembre de 2014

Horarios de entrenamientos compartidos con otra actividad diferente



Compartir a veces puede ser beneficioso y otras veces puede resultar perjudicial. Si se comparte por un objetivo común sería lo primero, pero si el objetivo es diferente está más que claro que prima lo segundo.
En Arroyo de San Serván, el pabellón polideportivo municipal es una instalación, como no podía ser de otra manera, para el uso y disfrute de cualquier ciudadano/a de la localidad y/o de fuera también.
En las últimas fechas se está creando cierto malestar por el uso compartido del mismo.
Es como una patata caliente que va pasando de unas manos a otras. Actualmente coinciden en días y horas un taller de zumba y el entrenamiento del equipo femenino de fútbol sala de la localidad. Y la verdad es que así no se puede. El problema no es ya que te dejen media pista para entrenar (eso sería un mal menor si fuese una sola vez a la semana) sino que además esto ocurre en los 3 días semanales de entrenamiento y, sobre todo, que allí, no hay forma humana de poder comunicarse jugadoras y entrenadores con el volumen de la música.
Se necesita una pronta y urgente solución a este dilema que de seguir así y como no se le encuentre, se convertirá en un problema.
Estamos intentando por todos los medios llevar el fútbol sala femenino a lo más alto. Nuestro objetivo es promover y potenciar esta modalidad deportiva en esta categoría. Participamos en una liga autonómica de alto nivel de competición. Estamos trabajando codo con codo, jugadoras y entrenadores, para intentar llegar lo más adelante que se pueda y seamos capaces.
Cuando tienes hecha una planificación semanal y tienes que cambiarla un día, pues vale, pero cuando ese cambio afecta a la semana completa de entrenamiento la cosa ya no es igual. Desde donde corresponda se tienen que poner en marcha y funcionamiento los mecanismos necesarios para que todos podamos disfrutar y nadie salga perjudicado.
Yo no sé cual es la solución. Sólo sé que algo habrá que hacer no tardando mucho para que dejemos de sentirnos perjudicados/as. En el día de ayer estuvimos hora y media de entrenamiento, de manera ininterrumpida soportando un infernal exceso de ruido que nos impide comunicarnos como lo veníamos haciendo.
No sé si la solución será sacar el taller de zumba del polideportivo buscando otros sitios alternativos (pabellón del instituto, nave particular, nave alquilada, otro edificio o instalación municipal…), si será darlo en otros horarios diferentes… No sé. Lo que sí tenemos claro es que así no se puede seguir, porque ya hemos compartido la instalación en 2 ocasiones y a nosotras/os no nos ha ido bien. No nos podemos comunicar debidamente (el exceso de ruido lo impide), no podemos entrenar arreglo al espacio en el que vamos a jugar cada partido del fin de semana, los entrenamientos están muy lejos de ser lo que eran… En las dos fechas en que se ha compartido el pabellón el equipo de fútbol sala femenino, (aunque pueda parecer que no), ha perdido parte de la coordinación y compenetración adquirida en estos meses anteriores de entrenamiento.
Desde este colectivo necesitamos una solución urgente para que los entrenamientos no se queden en humo que se disipa sino que, como hasta hace poco, sirvan para adquirir conocimientos sobre este bonito deporte del fútbol sala, haciendo grupo y promoviendo y potenciando esta modalidad deportiva que tanto les gusta a las jugadoras que tengo el inmenso placer de entrenar. Hasta hace nada ellas disfrutaban y nosotros, los entrenadores, también. Ahora ya no. La cosa ha cambiado, a peor. Entre el ruido ensordecedor (que te impide una normal comunicación entre jugadoras y entrenadores) y la reducción de espacios (que te obliga a tener que improvisar más de la cuenta) se está viendo seriamente perjudicado el equipo. (TGS).