lunes, 11 de marzo de 2013

Carnavales y Polideportivo. Parte 2

Vamos con el segundo ejemplo de la relación carnavales-polideportivo. Cosa mala, por cierto.
Al ser el polideportivo un pabellón poliusos se utiliza también como espacio recreativo en días de carnavales para la celebración de los mismos. Aunque su utilización carnavalera se limita al sábado y domingo (en este año 2013 los días 9 y 10 de febrero) al tener que montar y desmontar escenario, incluso la barra improvisada de bar que se organiza en estos días pues los dos días se convierten en seis. A los dos días mencionados hay que añadirles jueves y viernes anteriores y lunes y martes (día del entierro de la sardina) posteriores.
Al ocurrir esto se pierden días de entrenamiento antes y después del carnaval. Y esto es lo que jode. Sobre todo cuando uno pone interés en informarse llamando a las personas que te pueden poner al tanto, pero si te dicen una cosa y luego es otra, al final uno no sabe qué pensar.
Antes de que empezaran los carnavales contacté con quien tenía que hacerlo para informarme y sabía que sólo podría entrenar hasta el miércoles porque me dijeron que a partir del jueves montaban el escenario. Hasta aquí perfecto. Cuando pregunto que a partir de que día puedo volver a entrenar me dicen que los carnavales son el sábado y el domingo, por lo que a partir del lunes el poli estaría libre otra vez. Por esta parte también perfecto. Esto es lo que me dicen y esto es lo que yo comunico a mis 30 jugadores. Pero ahí estaba el fallo, porque llegado el lunes me veo en la tesitura de tener que volver a llamar para informarme porque los chavales me preguntaban si había o no entrenamiento y la respuesta fue que donde dije digo ahora digo Diego. Hasta el miércoles no se puede utilizar el poli. Y así no se debe funcionar. La previsión está hecha de un año para otro. Si es tan sencillo como colocar un cartel en el tablón de anuncios del poli donde se diga qué días no se va a poder utilizar por medio del carnaval y si no se manda una circular a cada uno de los colectivos afectados (aquellos que utilizamos el poli) y ya está.
Lo dicho. Otra cosa mala de las que tiene el fútbol sala. Esta no es directa es, digámoslo así, un daño colateral. Salu2.